El Mapa de la Consciencia es una herramienta real y muy práctica para crecer espiritualmente. Es un modelo matemático que representa el ego humano. Incluye diversos niveles de consciencia, asociados a experiencias humanas habituales negativas, de no valor, culpa, apatía, sufrimiento, orgullo; y positivas, de coraje, buena disposición, aceptación, razón, amor, gozo y paz.

Las emociones movilizan la energía, tanto la negativa como la positiva, según el nivel de consciencia de cada uno, que equivale al grado de maduración afectiva y espiritual alcanzado.

Disponemos de estudios científicos que nos permiten medir el grado de energía de las emociones negativas y positivas, en términos de enfermedad y de salud, vivir en la falsedad o en la Verdad. Estos estudios científicos certifican que la energía de las emociones positivas beneficia la vida y la salud, mientras que la energía de las emociones negativas perjudica la vida y favorece la enfermedad.

Los Maestros espirituales dicen que estamos en este mundo para evolucionar espiritualmente. La persona que se lo plantee seriamente encuentra en este Mapa una herramienta práctica, sencilla y eficaz para progresar espiritualmente. Se trata de un planteamiento basado en principios universales: “Conócete a ti mismo”, “Busca dentro de ti la verdad que te hará libre”, porque “El reino de Dios está dentro de ti”.

El nivel de consciencia elevada  constituye la Verdad del Espíritu, que se alcanza viviendo las emociones positivas hacia el amor incondicional. Un nivel bajo de consciencia constituye la falsedad del ego, como resultado de vivir las emociones negativas.

Por su simplicidad, utilizaremos la escala de las emociones, que se corresponden con los niveles de consciencia, teniendo en cuenta que:

Todo emite energía, positiva o negativa. Intuitivamente, diferenciamos entre la persona positiva (auténtica, honesta, amorosa) y la que es negativa (avariciosa, mentirosa, rencorosa, egoísta, conflictiva). Así pues, la energía de la madre Teresa era, obviamente, diferente de la de Hitler. La energía de la gran mayoría suele estar en niveles intermedios. La música, la naturaleza, los libros, los animales, las intenciones y la totalidad de la vida emiten energía que puede ser medida científicamente según su esencia y grado de bondad. En el Mapa, el logaritmo, que va de 1000 a 20, indica el grado de energía positiva, intermedia y negativa de cada una de las emociones. Cada emoción se mide por su grado de intensidad. El de las emociones positivas es más elevado que el de las negativas. La persona íntegra vive un nivel de consciencia emocional por encima del coraje, que mide 200. La persona poco íntegra está atrapada en las emociones negativas, por debajo del coraje.

Las emociones que miden la energía de 200 a 1000, son positivas y configuran ámbitos de Verdad, Vida, Felicidad, Amor Incondicional, Paz, Alegría, todas ellas bajo la guía del Espíritu, que es la energía del  SER

El CORAJE es la energía  del buscador de la Verdad, propio de la persona que apuesta por el Camino, la Verdad y la Vida. Dispone de voluntad para discernir y  optar por la Verdad. Es  el primer gran reto para quien se propone abandonar el ámbito de las emociones gestionadas por el ego.

La energía de las emociones que miden de 175 a 20, porque es negativa, va contra la vida y la salud.

Si nos observamos bien, veremos con cuanta frecuencia experimentamos ira, miedo, culpa, deseo, sufrimiento, orgullo.

Nos juzgamos a nosotros y a los otros. Continuamente, proyectamos hacia los otros lo que no reconocemos en nosotros. Las expectativas siempre ponen de manifiesto programas de carencia, de no valor, de incapacidad, miedos, que son típicos posicionamientos del ego, que nos mantienen en la obscuridad de la falsedad.

La forma más rápida de desplazarse desde el fondo a los niveles superiores es diciendo la verdad a uno mismo y a los otros, siendo profundamente honesto, sincero y transparente. Cuanto más bajo es el nivel emocional, más negativamente influimos en la propia vida y en la de los otros, mientras que, cuanto más elevado es, más positiva es la vida, a todos los niveles. Cuando reconocemos y entregamos juicios, creencias, expectativas, ascendemos en la escala y eso se traduce en equilibrio emocional, madurez espiritual y libertad.

Las emociones inferiores son limitaciones que nos ciegan a la realidad de nuestro verdadero Ser. A medida que ascendemos mediante la entrega, experimentamos la realización de nuestro verdadero Ser, donde el amor es cada vez más incondicional. Alcanzarlo no lo podemos hacer solos. Necesitamos la guía del Espíritu.


Pautas de reflexión y de actuación.

  1. Date cuenta de tus juicios, expectativas, proyecciones y creencias.
  2. Di a ti mismo: Todo esto refuerza la estructura de mi ego y me desconecta de Dios, mi Ser.
  3. Reconozco que no vivo en la Verdad cuando juzgo, me creo incapaz, no válido.
  4. Señor, te entrego todos estos mecanismos, porque son del ego.
  5. Guíame con la Verdad de tu Espíritu.

Artículo publicado en la revista Ciutat Nova 166 de agosto/septiembre de 2016

Otros artículos de la serie sobre Crecimiento Emocional, de Joan María Bovet publicados en Ciutat Nova

  1. Psicología de las emociones
  2. El anhelo de plenitud frustrado
  3. De las emociones negativas al amor incondicional
  4. El ego, gestor de las emociones negativas, nos mantiene en la falsedad
  5. Mapa de los niveles de conciencia
  6. Evolución espiritual
  7. Círculos de evolución de la conciencia
  8. Resistencias del ego
  9. Desmantelemos el ego

Acerca del autor

Psicòleg clínic en Centre Gestalt-Fis | Más artículos

Especialista en Psicología Clínica
Director del Centre de Psicologia Clínica i Fisioteràpia, Gestalt-Fis, Família i Salut
Trabaja en los niveles de conciencia y evolución espiritual del Dr. David Hawkins.
Imparte cursos de Formación sobre el Mapa de la Conciencia y acompaña procesos de evolución espiritual.

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