En el ultimo artículo de esta sección sobre crecimiento emocional, el autor nos presenta una guía en forma de plegaria, que nos puede ser muy útil.

La guía en forma de plegaria, que os presentamos en este último capítulo, es una herramienta muy útil para iniciar el camino hacia los niveles de consciencia de la verdad, por lo tanto, es un camino de luz para liberarnos del ego. Es una gimnasia mental para desaprender lo negativo que nos condiciona. Quien esté interesado en hacer este camino se ha de entregar con todo el corazón, confianza y fe. Si, hasta ahora, predominaban los posicionamientos del ego, notarás que, poco a poco, desaparecen. Es una auténtica desprogramación de la mente de todas las creencias negativas que mantienen las estructuras del ego que impiden el progreso espiritual.

Es un trabajo de entrega que requiere una total disponibilidad y compromiso. Es dejar que el SER (la Presencia de Dios dentro de ti) lleve a término tu transformación. Familiarízate con esto: <<siempre que me conecto con mi SER, lo hago con el Reino de Dios dentro de mí>>. ¡Alerta! Acostumbrados a vivir muchas horas bajo la gestión del ego, tenemos una conexión muy débil y precaria con nuestro ser interior.

Si hasta ahora has vivido durante muchos años dejando inconscientemente que fuera tu ego quien te gestionara, ahora, dejas que sea tu SER, hecho a imagen y semejanza de Dios, quien guíe tu vida. A Él, le entregas toda la manifestación del ego.

Con la guía, reconoces y te desprendes de cualquier identificación con el ego, que te ha convertido en protagonista de sus historias. Observa los personajes a los que te ha acostumbrado: víctima, héroe, insuficiente, incapaz, culpable, orgulloso, miedoso, etc. Te ha hecho creer que eres todo eso. La buena noticia es que todo <<eso>> no eres tú. Tu verdadera esencia es el ser completo.

La guía consta de dos partes:

  1. Agradecimiento y reconocimiento. Agradece el hecho de darte cuenta de los posicionamientos del ego, abre tu mente y potencia tu voluntad de trascenderlos. El agradecimiento refuerza la buena disposición y la buena voluntad de trascender los hábitos recurrentes del ego. Cada <<ahora me doy cuenta de…>> lleva implícitamente el agradecimiento que potencia el cambio. Reconocer es fundamental. El cerebro no puede cambiar ningún programa si primero no reconoce lo que hay. Reconocer es un acto de honestidad y de humildad, lo que quiere decir que aceptas tu presente tal como es ahora. Con esta actitud, no rechazas, ni reprimes, ni ignoras, lo que es habitual en el ego. Reconocer no es propio del ego, sino del SER. Esto te facilita aflojar posicionamientos del ego, cuya estructura comienza a tambalearse, hasta que se desmonta totalmente.
  2. Entrégalos y suéltalos. La consecuencia, y al mismo tiempo el objetivo de reconocer y de agradecer, es entregar los viejos programas y creencias del ego a Dios. La entrega deja ir la energía negativa asociada a los posicionamientos del ego. A lo largo del día, cada instante que te percates de la emoción y del pensamiento negativo, entrégalos inmediatamente. En el mismo instante en que experimentes la sensación, repite: <<Dios, te entrego esto que siento. Lo dejo ir para siempre>>. Primero, dejas ir las primeras capas, después, las más profundas. La plegaria matinal predispone la actitud positiva para afrontar el cambio a cada momento concreto del día, cuando se manifiesta la vieja creencia que ahora te propones trascender.

¿Con qué actitud se ha de hacer la guía-plegaria?

La guía se ha de hacer cada día. Durante 10 o 15 días, te concentras en la creencia que quieres entregar a Dios. Mejor, si tienes las dos partes escritas. Dedica 5 minutos a hacer silencio. Hazlo desde el corazón. Con actitud humilde de pedir ayuda a Dios. Evita hacerlo mecánicamente. Convierte estos breves minutos en un momento de plegaria sincera, en la que conectes con las energías negativas de tu ego y las entregues humildemente a Dios. Si, de verdad, dejas que salga de tu corazón, la guía-plegaria es muy poderosa. No digo que sea mágica, sino que tiene la fuerza de la mente humana cuando obedece al principio que Hawkins enunció como  <<Aquello que mantienes en la mente, tiende a manifestarse>>

Hazte responsable de lo que reconoces, mírate con amor a ti mismo y a toda la vida, da gracias de todo y entrega el ego, el sufrimiento, todo lo negativo que te rodea, al Espíritu Santo. Verás cómo el mundo que te rodea se transforma, si quien es transforma eres tú. Recuerda: <<Recto y estrecho es el camino, no pierdas tiempo>>. (Hawkins)

GUÍA:

1 ACCIÓN DE GRACIAS SINCERA Y HUMILDE

Gracias, Señor, por la vida.

Gracias por cada minuto de existencia.

Gracias por como soy, por lo que he sido y por aquello en lo que me he convertido.

Gracias por la capacidad de darme cuenta, para aclarar los errores de mi mente.

Gracias por cada regalo y gracia recibida: vida, salud, educación, bienestar, evolución espiritual…

Gracias, Señor, por el mundo en que vivo: el cielo, la tierra y los seres que la habitan.

Gracias por cada persona de mi entorno: familia amigos, vecinos, enemigos (nombra las personas que te han hecho mal; las que te cuesta  perdonar; no lo dejes hasta que las sientas perdonadas en tu corazón).

Gracias porque todo en esta vida está completo y porque no me falta nada, parezca lo que parezca, crea lo que crea.

Gracias por poder rezarte en este momento.

Gracias por tu amor, presente en todas las circunstancias de mi vida.

Gracias por guiarme y protegerme.

Gracias por tu infinita misericordia.

Gracias por este camino de luz.

Gracias por tu divina presencia en mi vida.

Gracias por todo.

2 RECONOCIMIENTO Y  ENTREGA DESDE LO PROFUNDO DEL CORAZÓN

Señor, te entrego el ego-yo  experimentador.

Reconozco que es una parte de mí, un sistema de respuestas aprendidas, creado en mi mente,

que no son quien realmente soy.

Te entrego sus emociones, en todas sus expresiones

Te entrego principalmente (nombra la emoción

que ahora entregas a Dios), que he permitido

en mi vida, sin darme cuenta de ello.

Te entrego el hecho de vivir bajo su efecto y experimentar sus expresiones, como si así tuviera que ser. Te entrego la presencia  consciente e inconsciente de estas energías negativas.

Te entrego la mente y sus programaciones,

desde la primera aprendida en la infancia, hasta la última, aprendida hace un minuto.

Te entrego cada minuto de la vida, viviendo esas emociones como si fueran verdad.

Te entrego el pasado. Reconozco haberlo experimentado repetidamente, sin darme cuenta de ello.

Te entrego el significado que he dado a todas las circunstancias de mi vida, durante todo este tiempo.

Te entrego mis proyecciones sobre los otros.

Reconozco haber creído, tantas veces, ser

ese yo pequeño. Ahora, me doy cuenta del error

y te lo entrego para siempre.

Te entrego sus hábitos inconscientes. recurrentes

Ya no se me aplican más a mí. Ya no creo en ellos.

No soy la mente. No soy ese yo experimentador.

Te entrego cada juicio, opinión, justificación, mentalización.

Señor, por mí mismo no soy nada.

Tú eres Todo y yo soy hijo tuyo.

Déjame ser servidor tuyo.

Guíame con tu Espíritu Santo.

Señor, por mí mismo, yo no sé nada.

Sólo tuyo es el Poder y la Gloria.

Amén.

Plegaria

Dios Todopoderoso y eterno: pedimos ser servidores Tuyos, oh Señor, un vehículo de amor divino, un canal de Tu Voluntad. Pedimos dirección y ayuda Divina, y entregamos toda voluntad personal por devoción a Tu Verdad. Dediquemos nuestra vida a Tu servicio. Ayúdanos a escoger el amor y la paz por encima de toda otra opción, y entregar todos nuestros juicios a Ti, para poder tener otras opciones, para poder tener amor incondicional y compasión por toda la vida, en todas sus expresiones, y entregar nuestra propia vida a Ti, en todo momento, en todo lugar.

Gloria in Excelsis Deo, ahora y por siempre. Amén. (Dr. Hawkins)


Artículo publicado en la revista Ciutat Nova 169 de febrero/marzo 2017

Otros artículos de la serie sobre Crecimiento Emocional, de Joan María Bovet publicados en Ciutat Nova

  1. Psicología de las emociones
  2. El anhelo de plenitud frustrado
  3. De las emociones negativas al amor incondicional
  4. El ego, gestor de las emociones negativas, nos mantiene en la falsedad
  5. Mapa de los niveles de conciencia
  6. Evolución espiritual
  7. Círculos de evolución de la conciencia
  8. Resistencias del ego
  9. Desmantelemos el ego

Acerca del autor

Psicòleg clínic en Centre Gestalt-Fis | Más artículos

Especialista en Psicología Clínica
Director del Centre de Psicologia Clínica i Fisioteràpia, Gestalt-Fis, Família i Salut
Trabaja en los niveles de conciencia y evolución espiritual del Dr. David Hawkins.
Imparte cursos de Formación sobre el Mapa de la Conciencia y acompaña procesos de evolución espiritual.

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