Abramos los ojos

Abramos los ojos

Nadie quiere mirar al mundo. Es tan grande el trasiego de la ciudad, tanto el ruido y los quehaceres, que sólo tenemos tiempo de mirar al suelo. No miramos al cielo. Y es mucho lo que nos perdemos: la luz del amanecer de un día cualquiera, el viento que acaricia los...
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