Con la intención de  facilitar la evolución espiritual, es importante explorar la relación entre CUERPO, MENTE, ESPÍRITU. Se trata de un modelo útil que es real en nuestra experiencia.

Para entender estos conceptos, que forman parte de nuestra vida cotidiana, aunque no seamos conscientes de ello, partimos de una analogía de Viktor Frankl cuando afirma que “el ojo humano nunca podrá verse a sí mismo”.

El Dr. Hawkins explica la relación entre estos elementos afirmando que cada elemento no puede “entenderse” a sí mismo, si no es desde el inmediato superior.

  1. CUERPO – SENSACIONES

Una característica del Cuerpo es que no es capaz de experimentar su propia existencia. Sólo podemos ser conscientes de él gracias a los sentidos y a las sensaciones, pero éstos tampoco tienen la capacidad de experimentarse a sí mismos.

  1. MENTE

La experiencia del cuerpo se registra en el cerebro, pero la conciencia tiene lugar en algo mayor, que es el campo energético de la mente, la cual tampoco tiene la capacidad de experimentarse a sí misma.

  1. CONCIENCIA COMO CAPACIDAD DE DARNOS CUENTA

Imaginación, emociones, pensamientos, todo lo que tiene lugar en la mente sólo se experimenta gracias al campo energético mayor denominado CONCIENCIA (capacidad de darnos cuenta), gracias al cual sabemos qué pasa en la mente y, gracias a la mente, podemos darnos cuenta de las sensaciones del cuerpo.

Si nos quedamos en este primer nivel de CONCIENCIA (consciousness), todavía no tenemos la consciencia plena para evolucionar espiritualmente. Nos falta el nivel más elevado de la CONSCIENCIA SUBJECTIVA INFINITA.

  1. CONSCIÈNCIA SUBJECTIVA INFINITA

Ni la propia CONCIENCIA puede informar de lo que pasa dentro de sí, excepto por un campo mucho más grande, infinito, sin dimensión, denominado CONOCIMIENTO EXPERIENCIAL DE LA CONSCIENCIA SUBJETIVA. EL UNO DIVINO. LA RAIZ DEL SER, que es DIOS PADRE-MADRE. Gracias a la experiencia de esta CONCIENCIA INFINITA (awareness) sabemos qué pasa en el campo de  la CONCIENCIA, nos facilita la evolución espiritual y nos conecta con lo trascendente. La CONCIENCIA nos informa de lo que pasa en la mente, y ésta, de lo que pasa en el cuerpo.

Por lo tanto, estos elementos están estrechamente vinculados. Esto tiene una infinidad de aplicaciones prácticas para nuestra vida, relacionadas con la salud-enfermedad, felicidad-sufrimiento. Debido a esta vinculación, todo lo que experimentemos en el cuerpo y en la mente sólo encuentra solución en el Espíritu.

  1. LLEGAMOS A ESTE MUNDO CON LA CONSCIENCIA SUBJECTIVA INFINITA, EL SER

El ser humano, independientemente de su cultura, religión, sexo, llega a este mundo con la CONSCIENCIA DEL SER. No somos conscientes de ello hasta que no despertamos la capacidad de darnos cuenta de quien somos, de dónde venimos, adónde vamos. Cuando nos abrimos y recuperamos la consciencia subjetiva infinita, nos damos cuenta de que nuestra esencia es DIOS.

La cultura, las creencias, las experiencias, el modelo educativo familiar y social que nos forma constituyen las primeras experiencias de nuestro pequeño yo interactuando con el entorno.

El yo inocente con el que Dios nos envía a este mundo, poco a poco, comienza a participar en el juego de las relaciones humanas de los adultos. Debido a la inocencia original con la que venimos, “compramos” creencias procedentes de las personas que nos aman y en las que confiamos. El amor de los adultos, a menudo, pierde la prístina inocencia y pureza del amor. Los desengaños, los fracasos, los impactos emocionales y las heridas de no- amor, lo devalúan y se hace de bajo nivel. Prueba de ello es la inseguridad, la angustia, el miedo a sufrir, la sed de poder y control, el orgullo, la vanidad, la ira, la culpa, el sentimiento de incapacidad y de no- valor. Las emociones más negativas son las heridas del no-amor.

La devaluación del amor surge de la sobrevaloración del yo pequeño, ante la necesidad de sobrevivir, cuando aprende a defenderse del ego de los adultos, incluso del de los padres. Este centrarse en uno mismo pone en marcha el ego como identidad. Es evidente que es falsa, pero sólo somos conscientes de ello cuando recuperamos la consciencia del SER.

Llegados a este punto, preguntémonos cuál es el papel del ego en relación al CUERPO, MENTE, ESPÍRITU. Lo  principal es la desconexión del SER. A medida que adquiere protagonismo, el ego nos desconecta de la CONSCIENCIA INFINITA. Nos envuelve en los recuerdos del pasado, nos proyecta en el futuro incierto y reprime todo sufrimiento del presente.

Todas las grandes religiones se esfuerzan por recordarnos la presencia de Dios Amor como fundamento de nuestra identidad. Pero, sin embargo, las heridas de no-amor absorben la atención y desvían la energía hacia la búsqueda del amor perdido. El ego se convierte en el protagonista de estas historias de no- amor, con lo cual, Cielo Y Tierra entran en una permanente confrontación en nuestro interior.

Hay que invertir mucha energía, fortaleza, un gran compromiso y gran dosis de humildad para recuperar la consciencia del SER que verdaderamente SOMOS. El ego se encarga de poner todo tipo de resistencias, en una permanente confrontación con el SER y su tenaz afán por hacernos creer lo que no somos. Cómo desembarazarnos de la dinámica del ego, lo estudiaremos más adelante.

La síntesis de hoy sería: vivir bajo la gestión del ego o bajo la gestión del Espíritu marca la diferencia entre vida-muerte, salud-enfermedad, .felicidad-sufrimiento, amor-odio. La solución de cualquier problema o sufrimiento nos espera en el nivel de Consciencia Subjetiva infinita, es decir, en Dios, fuera del cual el ego sólo puede ofrecernos caos y sufrimiento. La elección es responsabilidad de cada uno.


Pautas de reflexión y actuación.

  1. Pon nombre a las dinámicas de tu ego. Sólo así podrás entregar-las.
  2. Reconoce la identidad de tu ego, con la que te sientes más identificado.
  3. ¿Es en el orgullo, en la ira, en el miedo, en la culpa, en el no-valor, en la incapacitad, donde te tiene atrapado el ego? Sea la que sea, no te deja ver la realidad del SER que eres.
  4. Si tienes dificultad para reconocer y aceptar que el SER que eres es Dios dentro de ti, el ego te mantiene en la mentira. ¿Tienes ganas de vivir en la Verdad?

Artículo publicado en la revista Ciutat Nova 168 de diciembre 2016 / enero 2017

Otros artículos de la serie sobre Crecimiento Emocional, de Joan María Bovet publicados en Ciutat Nova

  1. Psicología de las emociones
  2. El anhelo de plenitud frustrado
  3. De las emociones negativas al amor incondicional
  4. El ego, gestor de las emociones negativas, nos mantiene en la falsedad
  5. Mapa de los niveles de conciencia
  6. Evolución espiritual
  7. Círculos de evolución de la conciencia
  8. Resistencias del ego
  9. Desmantelemos el ego

Acerca del autor

Psicòleg clínic en Centre Gestalt-Fis | Más artículos

Especialista en Psicología Clínica
Director del Centre de Psicologia Clínica i Fisioteràpia, Gestalt-Fis, Família i Salut
Trabaja en los niveles de conciencia y evolución espiritual del Dr. David Hawkins.
Imparte cursos de Formación sobre el Mapa de la Conciencia y acompaña procesos de evolución espiritual.

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