Construir la paz es el camino para llegar a ella

 

Un taller de jóvenes

El documento de reflexión utilizado en un taller sobre cómo construir la paz, fue un manifiesto redactad por un importante grupo de jóvenes de más de cuarenta países, reunidos en Tokio. Procedían de etnias, culturas, costumbres y religiones diferentes. El manifiesto constaba de diez puntos, que fueron motivo de debate.

Repasar estos puntos, era como hacer una especie de examen de conciencia, personal y colectivo, sobre aquello que hacemos y no deberíamos hacer, y de lo que no hacemos y deberíamos hacer. En resumen, una llamada a mantener una actitud de paz en nuestro día a día.

Es hermoso contemplar cuál es el mundo que desean estos jóvenes, de origen tan diverso. No quieren cosas imposibles, desean, sencillamente, un mundo más justo; y el fruto de esta justicia, sería la paz. El primer paso que debería darse, de acuerdo con este manifiesto, se refiere a la relación entre los países del corte rico y los del sur pobre, en la que nadie debería provecharse de nadie.

Caminos de paz

Resulta incomprensible que los pobres paguen a los ricos en concepto de deuda 350.000 M de $, y los ricos del norte paguen en concepto de ayuda 50.000 M de $. El manifiesto exige la condonación de la deuda exterior, porque después de muchos años de expolio de materias primas, o de comprarlas a precios de miseria, éticamente esta deuda debería considerarse ya pagada.

Otro aspecto por revisar es el enorme gasto en la industria de armamento. Sólo con el 19% del gasto armamentista, se podría resolver el problema del hambre en el mundo. Promover decididamente el desarme y que los fondos destinados a armas puedan ir a finalidades pacíficas.

A continuación, el manifiesto señala que los medios de comunicación, y en especial la televisión, tienen una tendencia excesiva a difundir cosas negativas: guerras, violencia, agresiones, homicidios… dejando de lado lo positivo que también existe. En el manifiesto se reclama que la fuerza mediática que tiene la televisión, en lugar de ser usada como escuela de violencia, se convierta en un instrumento de educación para la paz.

También en el deporte es necesario modificar conductas. No debería ser nunca una ocasión para humillar al adversario, sino un incentivo para superarse uno mismo y un motivo de encuentro de amistad entre personas y pueblos.

Se incluyen también en el documento puntos de reflexión sobre el consumo responsable, reciclaje y ecología; y una atención muy especial al diálogo como herramienta de relación y de resolución de diferencias. El hecho que personas jóvenes tan diversas, se encontrasen en Japón, en un clima increíble de respeto y de amistad, parece ya un signo de que la utopía puede ser realidad.

Que se puede construir un mundo mejor… ¡claro que sí! ¿Por qué no? En este sentido, a los adultos nos hace falta aprender de los jóvenes, de su idealismo y generosidad. Aprender a favorecer actitudes pacíficas y dialogantes, y a poner en práctica la llamada regla de oro: “no hacer a los demás aquello que no nos gusta que nos hagan a nosotros”.

Antoni Pedragosa
Últimas entradas Antoni Pedragosa (ver todas)
0

Finalizar Compra