Matemáticas no solo no se me daba bien, sino que realmente no me gustaba. Pero a mi seño la amaba, porque ella creía en mí y no le daba la menor importancia a mi nulo conocimiento de matemáticas. Ella siempre me decía: “Raquel, las mates no son lo tuyo pero escribís y dibujás tan bien! Eres simpática y agradable”.

En el 2015 tenía que hacer un ejercicio personal y escribir el nombre de la primera persona que había creído en mí y desde lo más profundo escribí con emoción M.Teresa. Pensé que, siendo como ella era, seguro tendría Facebook. Le escribí emocionadísima y ella no solo me respondió, sino que ahora es una de mis seguidoras más fieles ¡y me sigue animando!

Gracias, entonces, a las redes sociales pude reconectar con una persona tremendamente importante en mi vida y, gracias también a las redes sociales, pude llamarla y hablar durante media hora para esta entrevista.

¿Qué significan para vos las redes sociales, M. Teresa?

Hace 9 años que estoy en Facebook. Tengo 2 hijos lejos, uno en Mar del Plata a 1.200 km y mi hija lleva 17 años en Granada, a 12.000 km.

Las personas mayores no podemos movernos tanto y nuestros hijos, con el trabajo, los nietos, con los estudios y también sus trabajos, tampoco pueden venir seguido a visitarme. Entonces las redes sociales nos acercan. Así fue como yo comencé a utilizar Facebook.

También me gusta muchísimo escribir poesía. Participo en un taller literario. Gracias a las redes puedo compartir lo que escribo con mi familia. Muchas veces mi nieta que vive en Madrid comparte mis poesías con sus contactos y está bueno!

Cuando estoy de visita en España también puedo continuar conectada con mi grupo literario gracias a WhatsApp, por ejemplo. A través del grupo que tenemos nos envían frases inspiradoras para que escribamos y luego enviemos los textos. Está buenísimo poder seguir participando y no desvincularme.

Raquel, las redes sociales a mí me atraparon porque realmente las necesitaba. A mí me ayudan. Desde que tengo Facebook hubo un antes y un después con mi familia. Estoy mucho más cerca ahora, y siempre actualizada. Es que, independientemente de donde esté, puedo estar siempre conectada con las personas que quiero, puedo continuar también con las actividades que desarrollo, ¡y por eso a mí las redes sociales me dan vida!

Y añado que, gracias a las redes sociales, pude conectar con mi queridísima seño y encontrarla a sus 81 años tan viva, tan inquieta y luminosa como la recuerdo. ¡GRACIAS!


Un rincón de mi casa ha cambiado…

El curso irrevocable del tiempo

con regresión inesperada…

sopló tules de sueño

 

Y el día se hizo joven…

Y yo… con rubor en las mejillas, me sentí

dueña de una constelación de pájaros,

echados a vuelo en sus campanadas.

 

¡Oh! viejo reloj… el tiempo se hiló en tu destino,

trajiste en tu luna de plata

una llovizna azul de vida hogareña

y las añoradas presencias de los queridos abuelos.

 

Allí, junto al viejo reloj, hoy los veo sentados,

Rodeados de nietos… bisnietos…

en mi salón, nidal de palomas

salpicado de risas y juegos.

 

Ese rincón cobró vida…

hay música ejecutada en el piano,

hay ritmo de tangos que los abuelos bailan

cuando en el combinado giran los discos de pasta…

María Teresa Pavía de Picco

Acerca del autor

Fotógrafa en Raquel Banchio Fotografía Vivencial | Web | Más artículos

Fotógrafa Vivencial desde 2014. Colabora en Ciutat Nova con la sección de Historias Vivas y la imagen visual de la revista.

0

Finalizar Compra