Eje para una vida saludable y con propósito

 

Si el sueño fuera (como dicen) una

tregua, un puro reposo de la mente,

¿por qué, si te despiertan bruscamente,

sientes que te han robado una fortuna? 

Jorge Luis Borges

 

Es muy contundente el conocimiento científico hoy disponible sobre el fenómeno del sueño y su importancia para proteger nuestra salud y bienestar. Hace tan solo unas pocas décadas, ni siquiera sospechábamos que la expectativa de vida de los seres humanos estuviese relacionada con el cómo dormimos a lo largo de la vida, ni tampoco que el cáncer, las enfermedades metabólicas o las neurodegenerativas pudieran, eventualmente, tener una estrecha relación con la pérdida de la calidad del sueño. Sabemos cuán importante es el dormir bien para mantener un buen estado de ánimo y una buena calidad de vida, además desde la ciencia reconocemos el sueño como un determinante primario de la salud. Asimismo, en los últimos años, tanto la investigación como las intervenciones terapéuticas se han centrado en las variables del estilo de vida como el ejercicio, la alimentación y, por supuesto, la calidad del sueño como fuentes directas de nuestro bienestar.

Sin embargo, tan solo un tercio de la población considera que duerme bien y no padece somnolencia y fatiga durante el día. En España, como en el resto de los países desarrollados, los hábitos de vida suponen un gran perjuicio para la calidad del sueño, dando lugar a un serio problema de salud pública, baja productividad y riesgo de accidentes. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) denuncia abiertamente el problema afirmando que un 40% de la población global sufre trastornos del sueño. Las evidencias invitan a una urgente respuesta por parte de toda la sociedad –empresarios, educadores, profesionales y autoridades sanitarias– que se traduzca en una reacción contundente en investigación, educación, comunicación y atención asistencial sobre los problemas de sueño de la población.

Sabemos que el sueño tiene un papel fundamental en la efectividad de todos los demás esfuerzos de salud que hacemos: cuanto mejor dormimos, más saludablemente comemos, nos ejercitamos, y mejor afrontamos el estrés. La investigación sugiere que existe una relación íntima entre las variables del estilo de vida, y al parecer, el sueño podría ser central por su efecto sinérgico sobre el bienestar. Un sueño de calidad aumenta los beneficios de mantener una vida saludable en todas las dimensiones.


Un sueño de calidad aumenta los beneficios de mantener una vida saludable en todas las dimensiones


Respecto a la nutrición, la investigación ha revelado que la privación de sueño nos induce al consumo de alimentos más calóricos debido a la desregulación hormonal en el sistema del apetito y la saciedad, así como se asocia a mayor predisposición a la obesidad. En sentido contrario, mantener una rutina de sueño regular, suficiente y de calidad, nos predispone a alimentarnos de forma más saludable, lo que, a su vez, impacta de forma positiva sobre nuestro descanso.

De forma análoga se ha podido observar la relación entre el sueño, los beneficios del ejercicio y el rendimiento deportivo. Entre otros motivos, ayuda a sincronizar los ritmos circadianos de las actividades diarias con los momentos óptimos para ejercitarse tanto física como cognitivamente.

Debido a este conocimiento accesible, cada vez más, las personas se interesan y buscan soluciones para cuidar de su sueño y bienestar. Es común encontrar atletas, creativos y empresarios, que incorporan rutinas de sueño en sus programas de mejora de rendimiento y calidad de vida.

Es ya indudable la importancia de dormir bien sobre el aprendizaje y la memoria, ya que se trata de una de las principales funciones del sueño, especialmente durante la fase REM. Los estudios revelan que el sueño reparador mejora nuestro aprendizaje, actuando tanto antes como después de las experiencias; lo cual no solo es muy notorio y trascendental en la infancia y la adolescencia, sino también sobre el rendimiento de los adultos en lo personal y lo laboral.

Por otra parte, son crecientes las evidencias respecto a la función del sueño sobre nuestro equilibrio psicológico, emocional y nuestra relación con los demás, lo que, sin ninguna duda, nos abre a la colaboración y la creatividad con nuestros iguales. Se ha observado que el sueño REM ayuda a disminuir la carga emocional de las experiencias afectivas para preservar los aprendizajes sin las emociones negativas. Así como, que el sueño colabora en la modulación emocional mejorando nuestra sensibilidad, especificidad y respuesta a las emociones de los demás. Sobre el bienestar de las relaciones interpersonales, una investigación liderada por el profesor Matthew Walker, ha encontrado una relación directa entre la privación de sueño y el aislamiento social, lo que podría también tener consecuencias para la salud mental y el riesgo de depresión.

Además de los innumerables beneficios para nuestra salud, no es difícil intuir que el sueño saludable tiene una gran relevancia para ayudarnos a alcanzar nuestros propósitos vitales y nuestra capacidad de ser felices. Lo que indica que probablemente estamos subestimando nuestro mejor –y más accesible– recurso para lograr nuestros objetivos en la vida.

Muchos de nosotros consideramos que «ser feliz y sentirse realizado» es un objetivo importante en la vida, de modo que es desconcertante que reduzcamos las horas de sueño o descuidemos los hábitos que lo inducen, cuando, de hecho, es un factor directo y fundamental para nuestra felicidad diaria. Por lo tanto, instamos a todas las personas a que pongan el sueño en la agenda de prioridades para vivir una vida más saludable, mejorar la productividad y ser más felices.


REFERENCIAS

Morselli L, Leproult R, Balbo M, Spiegel K. Role of sleep duration in the regulation of glucose metabolism and appetite. Best Pract Res Clin Endocrinol Metab 2010;24: 687–702.

Spaeth AM, Dinges DF, Goel N. Effects of experimental sleep restriction on weight gain, caloric intake, and meal timing in healthy adults. Sleep. 2013;36:981–990. doi:10.5665/sleep.2792.

Goldstein AN, Walker MP. The role of sleep in emotional brain function. Annu Rev Clin Psychol. 2014;10:679–708. doi: 10.1146/annurev–clinpsy–032813–153716. Epub 2014 Jan 31. PMID: 24499013; PMCID: PMC4286245.

Ben Simon, E., Walker, M.P. Sleep loss causes social withdrawal and loneliness. Nat Commun 9, 3146 (2018). https://doi.org/10.1038/s41467-018-05377-0


Antoni EsteveAutor: Antoni Esteve

Doctor en Farmacia.

Fundador de AdSalutem Instituto del sueño.

Miembro Numerario de la Real Academia de Farmacia de Cataluña, de la Real Academia de Medicina de Cataluña, y de la Real Academia de Doctores de España.


Este artículo se publicó en el número 187 de la revista Ciutat Nova: ¡Salud!

Sobre este mismo tema se puede recuperar la entrevista que Mireia Baró hizo a Cinta Lacasa en junio de 2020: ¿Hemos dormido bien estos días? 

Acerca del autor

Ciutat Nova: Revista trimestral donde descubrimos y compartimos historias y proyectos inspiradores y cercanos para fortalecer #vínculos positivos. #diálogo

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