Navidad es ahora
Las calles están llenas de bolsas, gente y llamativos envoltorios.
¡Silencio! La liturgia inicia su ritual,
torrente de colores deslumbrantes, de geométricas luminarias,
de claridades que resaltan las oscuridades.
¡Es fiesta! Navidad, todo el mundo festeja y trajina,
unos dicen, ¡Jesús ha nacido!
otros aseguran que el amor está vivo,
los hay que no dicen nada
y también aquellos que no saben qué decir.
La fragilidad adorada, convoca cielo y tierra.
Desnudez, frío e intemperie. Precaria debilidad, injusta y elegida.
Pobreza acariciada y acunada suavemente, como un grito mudo.
Inmensidad recluida en diez metros cuadrados de austeridad.
El cielo desciende hasta encontrar a los descalificados, en los márgenes de los caminos.
Los debilitados y desahuciados cogen fuerza para volver a mirar la esperanza.
Los poderosos curvan la espalda bajo el peso de la conciencia.
La ternura astilla el helado acero de la soledad y la indiferencia se enferma.
¡Navidad! La gran oportunidad para el silencio preñado de vida.
¡Navidad! Oportunidad dorada para entregarse al misterio de un amor incomprensible.
¡Navidad! Ocasión inmejorable para voltear y voltearse, transformar y transformarse.
¡Navidad! Jornada perenne para la sublime cotidianidad.
¡Navidad! Fiesta de los sin fiesta.
Acerca del autor
Colaborador habitual de Ciutat Nova y también... profesor de economía (jubilado), gerundense de adopción de espíritu universal, defensor de causas más o menos perdidas. Pensador por afición. Lector recalcitrante. Escritor vital. Comunicador.
