Ponerse la chaqueta, calzarse unos zapatos o echarse una mochila a la espalda puede convertirse en un acto de rebelión contra un doble abuso, algo que Ignasi Eiriz lleva en el corazón desde muy joven.
La semilla
Corría el verano de 2019 cuando un joven Ignasi Eiriz plantaba la semilla con la creación de Ethical Time. Ciutat Nova se hacía eco en el momento en que la planta apenas empezaba a despuntar de la tierra seca. Una semilla pequeña y enterrada, como todas las semillas, y que podía haber muerto en el intento.
Una semilla que nacía de una rebelión contra un doble abuso. Ya desde sus inicios, Ethical Time nos interpelaba: “¿Sabías que el sector textil es uno de los más contaminantes del mundo y contiene unas cadenas de producción y suministro líderes en violación de los derechos humanos y laborales?”. Abusos contra la naturaleza y abusos contra las personas.
La planta
La tierra era yerma y seca. Parecía un desierto. Por si fuera poco, una pandemia asolaba nuestro planeta y todo el mundo navegaba entre el miedo, la incertidumbre y la inquietud. La planta tenía que crecer en condiciones muy adversas, rodeada de amenazas y peligros. Se necesitarían resiliencia, persistencia y compromiso.
Partiendo del compromiso personal del joven Ignasi de no consumir ropa de marcas que no fueran realmente sostenibles, ahora era necesario concienciar a cuantas más personas mejor a su alrededor. La semilla ya estaba bajo tierra. Por eso la planta empezaba a ofrecer sus frutos frágiles y tiernos. Al inicio eran un poco verdes, pero, poco a poco, irían madurando.
En el contexto de un mercado abusador y depredador con la naturaleza, Ethical Time propone la alternativa de una economía circular para todo el circuito productivo y comercial de los artículos de su catálogo. En medio de la cultura del máximo beneficio a costa de abusar de las personas, de su salud, de la explotación del trabajo infantil y del trabajo de las mujeres en condiciones casi de esclavitud, Ignasi ofrece la garantía de haber realizado todas las comprobaciones necesarias para que las marcas que se muestran en Ethical Time sean realmente sostenibles también desde la perspectiva de los derechos humanos.
El árbol
Pese a todas las dificultades y adversidades la planta crece. Esto gusta a muchos y molesta a otros. La competencia feroz sitúa el consumo masivo y el mejor precio como una alianza inquebrantable. Pero la conciencia por un mundo diferente, más humano, sin abusos, ni explotaciones, ni injusticias, se abre paso. Del corazón pasa a la cabeza y a las manos. El consumo ético y responsable se consolida como una alternativa al doble abuso que inquietaba a Ignacio ya desde muy joven.
La conciencia de un mundo diferente se abre paso
Ahora, Ethical Time busca consolidarse mediante la cooperación, la búsqueda de sinergias, la creación de tendencias que cada vez tengan mayor capacidad de influencia en los hábitos de consumo. Quizás algunos pensarán que, a fin de cuentas, la semilla de Ethical Time ya no existe, pero la realidad es que ha crecido, se ha hecho mayor, ha dado paso al crecimiento de la planta, del árbol y de los frutos.
Y esa semilla sembrada por Ignasi hace unos años, ahora ofrece su árbol para fortalecerlo aún más. Por eso, Ethical Time se integra en la plataforma belga COSH! Una apuesta decidida por seguir creciendo, por poner también la tecnología más avanzada al servicio de una oferta más amplia aún de productos que puedan garantizar su sostenibilidad más integral y se encuentren, cada vez más, al alcance de todos.
Este artículo ha sido publicado en el número 193 de Ciutat Nova: Abusos
Acerca del autor
Colaborador habitual de Ciutat Nova y también... profesor de economía (jubilado), gerundense de adopción de espíritu universal, defensor de causas más o menos perdidas. Pensador por afición. Lector recalcitrante. Escritor vital. Comunicador.
