Soy Pilar, concejala de Bienestar Social y Salud Publica en el ayuntamiento de un municipio de tres núcleos y 11 mil habitantes.
En mi pueblo natal ya fui presidenta de una federación de asociaciones que incluía a las asociaciones de 4 comarcas. Así que, cuando la cartera vino a buscarme para que fuera en la lista de su partido, pensé que era una ocasión única para hacer un servicio durante un tiempo a la comunidad donde vivo.
Historias nuestras
Me he pasado algún tiempo en la oposición y he sufrido siempre que, desde el gobierno, en las sesiones informativas sentía que mi aportación no servía de mucho, por muy constructiva que fuera. Esta experiencia, junto a mis convicciones, ha hecho que ahora, al estar en el gobierno municipal, intente actuar de otra forma.
Desde que entré en la política activa mi pensamiento ha sido el de considerar que el adversario político puede haber hecho su opción política con el mismo deseo que yo, así que le respeto e intento comprender su compromiso más allá del modo en que lo vive, aunque a veces pueda no estar exento de animosidad. Desde este punto de vista, también tiene que ser mi deseo que mi oponente pueda realizar el proyecto del cual es portador, porque, si responde a una llamada y a una necesidad verdadera, es parte integrante de ese bien común que solamente juntos podemos construir.
Esto, dicho así, es bonito, pero cuesta mucho, especialmente cuando la oposición te va buscando todos los fallos, siempre te reprocha lo que haces, nunca encuentra nada que hayas hecho bien… no es fácil llevarlo a la práctica y hay que buscar el camino.
Nuestro equipo de gobierno informa una vez al mes a todos los representantes de los partidos del consistorio de los proyectos que se están llevando a cabo y yo, desde mi concejalía, siempre les doy toda la información de que dispongo sobre el tema que se va a tratar. De esta forma, cuando hay que aprobar las bases que regularán un concurso público o un proyecto, la oposición puede hacer aportaciones que son recogidas y completan el proyecto o las bases.
Por ejemplo, no hace mucho modificamos las bases de ayuda de alquiler social y antes de llevarlas a la sesión informativa las mandamos a la oposición para que tuviesen la opción de hacer aportaciones. De esta forma salió un redactado de las normas que se aprueban consensuado por todos los grupos de modo que al final salimos ganando todos, porque no son unas bases con la ideología del partido que ahora gobierna o del otro, si no que se ha tenido en cuenta el bien de las personas a las que van dirigidas y sus necesidades. De tal manera que el pleno lo aprobó todo por unanimidad ya que los diversos grupos que forman el consistorio se sentían el resultado final “un poco suyo”.
Autora: Pilar Ferrero
Acerca del autor
Ciutat Nova: Revista trimestral donde descubrimos y compartimos historias y proyectos inspiradores y cercanos para fortalecer #vínculos positivos. #diálogo
