Los que ya tenemos unos años hemos visto como las expresiones reciclar y actualizar se iban poniendo de moda. Ahora ya no tenemos suficiente y necesitamos «reinventarnos». Josep Maria Miró, a quien nuestros lectores conocen por el proyecto JovesLab que presentamos en el último número y por su participación en el acto La Ciudad (re)Nueva en Platja d’Aro, es un experto de la reinvención personal y social .


Pregunta: Te has pasado la vida reinventándote y ahora ayudas a otros a hacerlo.

Respuesta: Sí. Es que no nos damos cuenta, pero lo planificamos todo, planificamos los proyectos, planificamos las vacaciones, los fines de semana … y, en cambio, no nos planificamos a nosotros. Hablo de planificar en el sentido de encontrar un sentido, una dirección. Generalmente, para entrar -o volver- al mercado laboral, se habla de adquirir habilidades, de formación y, en cambio, nos olvidamos del paso previo. Tú, ¿hacia donde quieres ir? ¿Qué quieres hacer? ¿En qué eres bueno? ¿En que te lo pasas bien? Si no alineas bien esto de entrada, seguido de las herramientas que puedas aprender en todo tipo de cursos y másters, no te servirán de mucho.

P: ¿Y quién necesita esta ayuda para reinventarse?

R: Hoy en día no solo los jóvenes tienen que inventar. Personas que han llegado a los 40 años llevan 20 haciendo lo mismo y quieren cambiar, seniors que con 55 años los han prejubilado y todavía tienen cuerda, mujeres que han estado fuera del mercado laboral cuidando hijos, gente que sale de la cárcel y se debe reincorporarse al mercado laboral…, todos nos podemos encontrar en alguna de estas situaciones alguna vez en nuestra vida, o más de una.

P: Necesitamos un lugar donde hacerlo.

R: Es el lab, el «laboratorio social». A veces tenemos claro que queremos hacer algún cambio, pero ¿dónde vamos para hablar con alguien? ¿Dónde estamos? Esto es la lab. Un lugar, un laboratorio, donde está permitido experimentar cosas. Ahora lo estamos reinventando todo. Circunstancias como la crisis y la propia evolución de la tecnología nos empujan y necesitamos este espacio. Si lo haces solo tienes muchas carencias, pero, si te puedes encontrar con otros, la cosa cambia. A mí me gusta decir que el lab es donde está el lío, donde pasan cosas.

P: Ya tenemos el lugar. Ahora necesitamos las herramientas.

R: En JovesLab utilizamos la metodología del Design Thinking, que puede servir para desatascar. Son las mismas herramientas que utilizamos cuando queremos diseñar esta tabla, este sofá: Primero (1) empatizamos -nos conocemos …-, después (2) definimos el problema, (3) ideamos, (4) seleccionamos las ideas que nos parecen buenas, (4) hacemos prototipos, pequeñas acciones que sirven para probar cosas, y, para terminar (5) las ponemos a prueba, las testeamos. Todo esto nos sirve para no hacer grandes inversiones ni grandes errores porque demasiado a menudo estamos acostumbrados a hacer grandes recorridos formativos para prepararnos para una actividad o un oficio y al final descubrimos que aquello no nos interesa de verdad, que no nos llena o que no tenemos el talento para hacerlo. Con estas herramientas del Design Thinking, y si lo hacemos con otras personas, nos podemos ahorrar mucho recorrido.

(Re) inventor

P: Ya puestos a hacer inventos, también te has inventado un nombre para tu oficio, que es más bien una vocación: Antroprendedor. En tu perfil de las redes lo cuentas así: «etnógrafo del mundo para pensar de manera diferente; emprendedor para hacerlo posible «. Me parece muy sugerente.

R: Mira. En este ámbito hay tres perfiles muy diferentes. El innovador, que tiene ideas, pero no pone en marcha las cosas; el emprendedor, que es el motorcito y pone los proyectos en marcha, pone en marcha la maquinaria, y el empresario, que, además de coger la calculadora y hacer números, va repitiendo los procesos de éxito, que funcionan. A lo largo de mi vida he hecho un poco los tres papeles, pero donde me encuentro cómodo es entre el primero y el segundo. Además, tener una mirada de antropólogo siempre me hace buscar el cómo, el qué, el porqué y el para qué …

Por otra parte, me considero un convencido de la sociedad, de hacer cosas para mejorar la sociedad. Soy un innovador, un disruptor, pero para mejorar la sociedad.

P: No me extraña que hayas cambiado tanto de lugar y de trabajo. De Vilafranca a Barcelona, ​​California, Bolivia, Colombia, Nueva York, Suiza, Barcelona, ​​Austria y, de nuevo, con todo este bagaje, en Vilafranca. Rueda el mundo y …

R: Sí, parece una locura, pero ahora veo que hay un hilo conductor. Además, cada época es diferente y es importante saber reconocer los ciclos profesionales y vitales y en qué momento te encuentras tú.

Mira. A mí, muy pronto las cosas me fueron bien, pero resulta que el supuesto éxito que tenía el proyecto donde me embarqué, a mí me quemó. Me había convertido en un empresario del mundo educativo, con mucho éxito, pero yo no lo aguantaba más. No podía limitarme a repetir procesos. No valgo para esto. Soy un creador, no un empresario, y todo el día pienso en hacer cosas nuevas.


Hackatones – Exploramos, buscamos tendencias, generamos ideas, conectamos sectores.

Design Thinking
Empatizamos
Definimos el problema
Ideamos y seleccionamos las ideas que nos parecen buenas
Creamos prototipos, pequeñas acciones que sirven para probar cosas
Testeamos, ponemos a prueba los prototipos.


P: Y lo dejaste sin tener nada previsto.

R: Sí. Busqué en los anuncios del periódico y encontré un trabajo totalmente diferente, en una ONG. Finalizado este segundo ciclo, entré en el ayuntamiento de Barcelona, ​​y volví a mi «estado natural», porque salieron oportunidades nuevas de reinvención. Veo necesidades, veo una idea que genera consenso, y la solución puede incorporar una tecnología que ya está al alcance. Los astros se alinearon y con el proyecto Víncles, que este año ha llegado a una implantación en toda la ciudad, Barcelona ganó el premio Bloomberg en la ciudad innovadora europea. Y, terminado este otro ciclo, empecé otro, y luego otro, hasta ahora.

P: Que vuelves a tener la sede central de operaciones en Vilafranca del Penedès…

R: Es que, a pesar de dar tantas vueltas, o quizá por ello precisamente, yo soy mucho del lugar, me tengo que sentir anclado. Por otra parte, a nivel profesional, y haciendo de asesor de innovación social, me motiva mucho encontrar oportunidades de ayudar fuera de la gran ciudad. Si solo miramos en Barcelona, ​​parece que ya hay de todo y que todo ya está inventado, que estamos en la última, pero, en cambio, ¿qué innovación se hace en Alcarràs?

Llevar innovación donde se necesita y generar estos espacios diferentes me atrae y me hace sentir útil. Además, hay negocio.

P: He visto el vídeo de una hackatón que organizásteis en Vilafranca con una tienda de deportes.

R: Efectivamente. Fue una iniciativa para repensar un comercio local. Es una acción puntual para ayudar cuando estás atascado, bajan las ventas …

Y tú vas al ciudadano y le dices: dale feedback, dale ideas. Es un laboratorio ciudadano donde los ciudadanos dan ideas al señor de la tienda y él se inspira. Siempre en clave de innovación, utilizando las herramientas del Design Thinking. El pequeño comercio sufre mucho y estos labs con los ciudadanos, estas hackatones ¿?, no son la panacea, pero te pueden dar pistas, luces. Exploramos, buscamos tendencias, generamos ideas, conectamos sectores que hay en la ciudad, el pueblo… Hacemos red. Son recursos que hay en la localidad y para innovar tienes que movilizar los recursos que ya existen, para generar nuevas cosas.

 Man in the moon

P: También asesoras a nivel tecnológico, aunque tienes muy claro que la tecnología no lo arregla todo.

R: Por supuesto que no. De hecho, tenemos un grave problema con la tecnología. Por ejemplo, con todo esto del Mobile, la Smart City… según como lo mires, puedes decir que no vamos bien encaminados. Tenemos tecnología, mucha tecnología, ¿pero para qué? Parece que estemos en la fase «tecnología en busca de problemas». El 5G, ¿por qué lo queremos? ¿Dónde queremos ir tan deprisa? Yo soy un convencido de la tecnología, pero me tienes que decir qué vamos a hacer, a dónde vamos. Si no me dices donde vamos, ¿por qué necesito ir más rápido? Y parece que de eso no queramos hablar.

A menudo recuerdo cuando el presidente Kennedy, en 1962, dijo: «hemos escogido ir a la luna». ¿Cuál es la misión? Debemos llegar allí. ¿Cómo ir? No lo sé, pero tenemos que ir allí. Cuando los de iniciativas como las del Mobile World Congress hagan un «man in the moon», nos aclararemos y entenderemos por qué es tan importante esto de la tecnología, por qué necesitamos el 5G.

P: Necesitamos saber hacia dónde queremos ir y nuestros líderes deberían ir en esta dirección.

R: ¡Por supuesto! Imagínate que te dicen: en 10 años no habrá personas sin techo en Barcelona. ¿Te imaginas un alcalde haciendo esto? Implicas a la gente.

Efectivamente, Josep Maria es una persona que se anima y contagia su ilusión. Necesitamos personas como él, que nos ayuden a mirar lejos y caminar en la dirección que queremos ir.


Para saber más: Podéis visitar la web de JovesLab y también seguir la actividad en Twitter de Josep Maria Miróa – @JosepMiro

Acerca del autor

Tras una amplia experiencia en el mundo de la enseñanza, actualmente está en la dirección de la revista Ciutat Nova.

0

Finalizar Compra