Venga, ¡Explícate! No te entretengas que el otro día me dejaste del todo intrigado. Me quedó bien claro que Ciutat Nova está embarazada de innovación. No tengo ninguna duda. Todo el mundo habla de ello. Algunos que la han visto recientemente, dicen que se le empieza a notar. ¡Yo ya lo tengo asumido! Pero, explícame más cosas. ¿Cómo es una gestación de innovación? ¿Cómo funciona esto de la renovación? ¿No es peligroso reinventarse?
Un momento. ¡Para! Me estás agobiando con tantas preguntas a la vez. Espera, que me pongo un poco de azúcar en el café y pido una pasta. Hoy todavía no he desayunado, ya ves cómo voy. Enseguida te lo cuento. Pero no se puede ser tan impulsivo, ni quererlo saber todo de golpe. Vamos por partes.
Se ve que para innovar, antes de mirar al futuro, es necesario mirar al pasado. Como decíamos el
otro día, Ciutat Nova tiene treinta años de historia. Uno no puede empezar de nuevo, como si no hubiese existido nunca. Antes, es necesario hacer una detallada evaluación del patrimonio acumulado a lo largo de los años. Ponerse ante el espejo y hacerse decir las cosas positivas y las negativas que se ven. Con los años, quien más quien menos va detectando alguna arruga, aquí y allí. Si no, ¡mírame a mi! Las formas cada vez se ven más ajadas y los colores se van marchitando poco a poco. Por otra parte, todo lo que se ha vivido, todo lo que se ha creado y compartido, va procurando una pátina de solidez, de profundidad, de solera. Es necesario ser nuevos, respetando los orígenes y sin renunciar a la propia identidad. Es necesario ser fieles y creativos al mismo tiempo. Si quieres que te sea sincero, esto lo entiendo a medias, pero pienso que debe ser así.
La gestación de la innovación, dicen que implica una profunda actitud de escucha. No se puede gestar encontrándose una recluida en sí misma. No se trata de innovar por innovar, o porque está de moda. Se trata de responder a las necesidades de la sociedad en que vivimos. Y por esto, es necesario saber escuchar, entrar en diálogo, estar dispuesto a transformarse. De hecho, la fecundación se produce interactuando con todo aquello que es diverso. Todo lo que nos rodea y que, en este ejercicio de diálogo, se fecunda mutuamente. Ciutat Nova ha buscado y ha encontrado voces calificadas que han sabido decirle aquello que quizás nadie le había dicho nunca. Ha escuchado la parte agradable y la menos placentera. De golpe, se ha encontrado desnuda, ante el espejo que le devolvía la imagen de aquello que, quizás sin saberlo, era su identidad. Y… sí, ¡estaba embarazada de innovación!
¡Caramba! Esto parece una aventura. Sí, pero espera que todavía hay más. Esta escucha, exige también una actitud de apertura. Para que la gestación avance, es necesario permanecer abierta a todo aquello que desde el norte y el sur, desde dentro y desde fuera, desde arriba y desde abajo, va llegando. No se pueden cerrar las puertas, hay que dejar entrar todo aquello que permita un verdadero diálogo con la cultura, con la sociedad de hoy. ¿Te acuerdas de que el diálogo era la esencia de Ciutat Nova desde el primer número? ¡Y tanto! Pues eso, el diálogo no se puede limitar a aquellos que piensa más o menos como nosotros, es necesario ampliarlo cada vez más, de manera que el enriquecimiento mutuo, nos lleve a descubrir nuevos horizontes en el camino. ¡Esto sí que es una buena aventura!
Me dejas bien parado. No me lo hubiera imaginado nunca todo esto. Sí, sí, es apasionante. Es un viaje que, para emprenderlo hay que ir bien equipada. Es necesario llevar en la mochila un equipo de personas bien diferentes. Sin esto, la criatura no se desarrollaría adecuadamente. Es necesario un trabajo de gestación desde la diversidad. Personas de pensamiento distinto, de edades diferentes, de procedencias dispares, de opiniones contrastadas y de maneras de hacer nada homogéneas. Un equipo que trabaje para hacer posible la formación armoniosa de una criatura que tenga todos aquellos órganos, absolutamente diversos, con funciones muy diferentes, pero todos al servicio de la vida. O sea, ¿cómo los ingredientes que puestos juntos, hacen posible una buena comida? Sí, más o menos es esto. Una única voluntad de ser: trabajar por un mundo más unido. Una multiplicidad de aportaciones para alcanzarlo. Un camino que no excluya, sino que incluya; que no unifique, sino que una.
¡Uy! Son las ocho y media. Se me ha hecho muy tarde y en casa me esperan. ¡Hasta pronto!
Ver todos los artículos de la serie La Ciutat es (re)Nova
Acerca del autor
Colaborador habitual de Ciutat Nova y también... profesor de economía (jubilado), gerundense de adopción de espíritu universal, defensor de causas más o menos perdidas. Pensador por afición. Lector recalcitrante. Escritor vital. Comunicador.
