Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) tienen una extensa y desbocada penetración en nuestras vidas y nuestra sociedad, que se autodenomina, significativamente, “de la información”. Ciertamente, las TIC ofrecen evidentes e innegables ventajas y oportunidades en muchos ámbitos, pero, como todas las tecnologías, también comportan ciertos riesgos y manifiestos inconvenientes (psicológicos, sociales y ambientales). Teniendo en cuenta que la publicidad sólo pone de relieve los beneficios que las TIC aportan y silencian sus amenazas, pensamos que es conveniente hacerlas aflorar para que seamos conscientes y, por eso, las sintetizamos en 20 “tuits”.
1. Aturden
Píldoras de información, titulares, tuits… Siempre en pos de una mayor velocidad, las TIC pueden llevarnos a precipitaciones y simplificaciones. La aceleración en el flujo de la información dificulta la digestión sosegada, el pronunciamiento meditado, la respuesta profundizada.
2. Trivializan
La comunicación y obtención de noticias y datos es cada vez más fácil, cómoda y resulta tentadora; por esa razón, los mensajes pueden hacerse innecesarios y caprichosos; las interacciones, banales; las búsquedas de información, superfluas y frívolas.
3. Exteriorizan
Las TIC entronizan la relación con lo de fuera. Parece que, para que alguien sea ha de ser publicitado, compartido en la red. Esta extraversión, este compartir, esta constante estimulación hacia la exteriorización dificulta el recogimiento interior.
4. Despersonalizan
Las TIC nos comunican con un número potencialmente ilimitado de personas, que incluso pueden ser desconocidas y lejanas. Hay el peligro de cambiar las relaciones cotidianas, convivenciales, directas, de aquí y ahora, por meras interacciones telemáticas, sin compromisos ni complicaciones.
5. Intoxican
Las TIC procuran una tal exuberancia informativa que pueden aturdirnos, insensibilizarnos, sobreexcitarnos, desorientarnos, desmovilizarnos, etc. Acumular no tiene que ver con reflexionar, el amontonamiento de información desordenada es un obstáculo para el conocimiento.
6. Absorben
Las TIC (aplicaciones, páginas web, juegos, móviles…) proporcionan una retahíla de atractivos diseñados para ser tremendamente adictivos, que nos desbaratan la atención (absorbiéndola, distrayéndola, entreteniéndola…). Cabizbajo, mirando la pantalla, el hombre se convierte en un verdadero homo absortus.
7. Infatúan
Las TIC empoderan a todos, convirtiendo a uno y a otro en creadores de información, facilitándoles su presentación pública. Esto puede derivar en un exhibicionismo egocéntrico, impúdico y sinsentido y en la difusión de contenidos falsos, erróneos, narcisistas o vulgares, en el que muchos se reflejan.
8. Desencantan
Las TIC proporcionan información detallada y dinámica acerca del entorno, de tal manera que inducen a la pérdida de la mirada inocente, la sorpresa, la experiencia directa, el aprendizaje por error. Y hasta pueden reemplazar la realidad con experiencias virtuales, haciéndonos vivir sucedáneos.
9. Idiotizan
Las TIC suplantan nuestra memoria, nuestro pensamiento, nuestro criterio, nuestra voluntad. La nube recuerda por nosotros y los algoritmos piensan y deciden por nosotros, nos establecen la agenda. Cedemos nuestra inteligencia a la máquina.
10. Insensibilizan
Las TIC nos recluyen en una burbuja de inputs prefabricados y aturdidores: nos debilitan los sentidos imposibilitando la contemplación, la percepción de la belleza del instante y del entorno natural, la escucha de las voces de otros seres y de la sabiduría de la Madre Tierra.
11. Ensordecen
Con su bombardeo incesante de información, las TIC boicotean el silencio sanador y creador de donde brotan genialidades, inspiraciones y revelaciones; el silencio indispensable para sentir la voz del corazón, la voz de Dios o de sus mensajeros, el clamor del mundo doliente…
12. Trastornan
La accesibilidad a las TIC puede generar problemas graves en niños, personalidades influenciables o individuos con enfermedades mentales: ludopatías, trastornos del sueño y alimentarios, adicciones, imitaciones insanas y destructivas, fobias sociales… Ejemplo de ello son: los hikikomori.
13. Engañan
Las TIC permiten ocultarse bajo identidades virtuales falsas, hecho que puede derivar en asedios, estafas… Aplicaciones y redes sociales son el reino del enmascaramiento, de la apariencia, del presumir, y no el de la verdad, de la honestidad. Abundan las noticias falsas (fake news) y los verificadores
(fact–checkers), mercenarios al servicio de los más poderosos.
14. Seducen
Las TIC buscan la viralidad, los likes, las comparticiones, promoviendo así un estilo de comunicación sensacionalista (grosero, vocinglero, y, si es el caso, histriónico) ya que importa más el impacto, el eco mediático, el número de seguidores, que la verdad. Son herramientas óptimas para la difusión de la postverdad.
15. Manipulan
Las TIC no son neutrales, imparciales e inocuas, antes bien tienen detrás suyo empresas gigantes que buscan el máximo beneficio económico a través de la publicidad, la venta de datos (Big Data), la ingeniería de opinión (con injerencia en elecciones, por ejemplo).
16. Separan
Las TIC agravan la desigualdad social a través de la brecha digital. El acceso a las TIC (dispositivos electrónicos, más o menos velocidad…) no se trata de un bien público garantizado en todas partes, sino que depende de la capacidad adquisitiva individual.
17. Adoctrinan
Las TIC forman parte de la sociedad de consumo capitalista que promueve la cultura individualista y hedonista de tener el ultimísimo aparato electrónico, la subcultura de un solo uso y de la obsolescencia programada, en lugar de la cultura de la reparación y la reutilización.
18. Controlan
Las TIC, apoderándose en todo momento de nuestros datos personales (gustos, intereses, relaciones, localización…) amenazan nuestra privacidad al permitir el seguimiento masivo y el control social por parte de los gobiernos. El régimen chino es ejemplo paradigmático de ello.
19. Explotan
Contribuyen a explotar personas (en redes de trabajo esclavo) para la obtención de los materiales necesarios (coltán, litio, cobalto y tierras raras); también se explota la Madre Tierra: demanda energética creciente, destrucción de especies y hábitats protegidos y suelos agrícolas y forestales, profanación de lugares agrados…
20. Contaminan
Lejos de ser una tecnología limpia, las TIC son responsables de la emisión de gases de efecto invernadero, de contaminación electromagnética y paisajista, de vertidos tóxicos, de chatarra electrónica abandonada en vertederos incontrolados sobre todo en África, de basura espacial…
Y, a pesar de todo, –y esto es lo desesperante– las TIC parecen avanzar imparables en todos los ámbitos, convertidas en una suerte de religión: tienen promesas de bienaventuranza y salvación (freno al cambio climático, democratización, superación de las limitaciones biológicas…), profecías mesiánicas (internet de las cosas, “realidad aumentada”…) una teología propia (el datoísmo).
Los fieles de esta nueva tecnolatría esperan que, en todas partes y en todo momento, haya conexión, no con Dios o con nuestro Corazón o con la Madre Tierra, sino con toda la red, con el flujo de información desorganizada que nunca se detiene. La cobertura móvil o la wifi (sucedáneos de la Providencia) son verificadas por sus devotos con verdadero celo cada dos por tres, atentos a los nuevos mensajes.
Teniendo en cuenta el punto al que hemos llegado, en tan pocos años de TIC masivas, es necesario, como mínimo, ejercer de “maestros de la sospecha” y cuestionar las bondades de esta nueva religión, reflexionar sobre qué implica esta sorprendente “movilización” de la sociedad y si más dispositivos, más antenas, más potencia, más conectividad, más cobertura, etc. Es, o no, un verdadero progreso, si nos ayuda a avanzar hacia una vida humana plena o, por lo contrario, nos arrastra hacia la alineación y la manipulación.
Y si, a pesar de todo, creemos que hemos de hacer uso de algunas TIC, sería bueno pensar algunas medidas para no ser víctimas de los efectos negativos mencionados.
Esta entrevista ha sido publicada en el número 191 de la revista: ¿Tecnopeligfo?
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Promovemos los valores inmateriales de la naturaleza.
