Raquel Banchio, que es fotógrafa vivencial, busca siempre la parte más pura y natural del ser humano en sus fotografías

“Soy un cúmulo de melancolías multicolores que me ayudan a vivir en presente, siendo consciente que este no vuelve. […] Lo que importa es lo que permanece desde siempre inalterable en mí. El amor a la vida, a las personas, a la naturaleza, al presente…” De esta manera tan endulzada se describe a si misma Raquel Banchio en su página web. Ella, nacida en la provincia argentina de Córdoba, llegó a Barcelona hace 18 años. Fue en esta ciudad donde descubrió, hace ya 15 años, cuál era su vocación: Ser fotógrafa, tal como cuenta en la entrevista que Mohamed El Amrani, colaborador intermitente de Ciutat Nova y fundador de Azahara, le hizo en el programa “Son 4 días” a Radio4.  

Raquel, que colabora con Ciutat Nova desde el 2017, es una amante de la cotidianidad y de las emociones. Es por esto que la belleza de sus fotografías no solo reside en las texturas, los colores y la técnica empleada, sino también en la voluntad de plasmar la parte más natural y pura del ser humano. Ella hace lo que se llama fotografía vivencial, es decir, fotografiar la vida y las personas de manera holística, haciendo que el fotógrafo forme parte del momento para poder captar bien la esencia. “De hecho, muchas veces priorizo tanto a la persona y el momento que la foto técnicamente no es la mejor, pero este es el encanto”, explica Raquel.  

Esta ciega determinación en encontrar la belleza en cada instante que tanto caracteriza el trabajo de Raquel, le vino cuando se dio cuenta de que no tenía fotografías de su infancia. Ella, tal como ha explicado en Radio4, tiene más recuerdos de cuando era pequeña guardados en el corazón que en un álbum de fotos. Recuerda a su madre tendiendo las sábanas en verano y ella jugando a mojarse la cara con ellos. Recuerda los campos donde se crio y la sensación de tener los pies llenos de barro cuando jugaba bajo la lluvia. Pero, de todo esto, no tiene ni una foto. Y de este modo, queriendo para sus hijas lo que no había tenido para ella, empezó a captar a través del objetivo la cotidianidad de su propia maternidad.  

En cada sesión de fotos que hace, ahora ya convertida en profesional, Banchio consigue cambiar alguna cosa, por pequeña que sea, en la persona a la que fotografía. “La fotografía puede cambiar a las personas. Cuando le haces fotos a una mama primeriza, te dicen: yo no estaba segura si estaba siendo una buena madre, mirando las fotos pude ver que lo estaba haciendo bien”De este modo tan sencillo, pero tan puro de usar una cámara de fotos, Raquel, con su risa sincera y sus ganas contagiosas de vivir, demuestra durante toda la entrevista que, cuando alguna cosa se hace con ilusión, está bien hecha, que cuando fotografías con amor, puedes ver que en el día a día pasan cosas buenas, hay cosas buenas”. 

Podéis escuchar toda la entrevista aquí a partir del minuto 28.

Acerca del autor

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Periodista por vocación y también en formación en la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona). Observadora, apasionada por conocer historias nuevas y un poco soñadora, me gusta escribir pensando que mis palabras pueden ayudar a crear un mundo mejor. He crecido rodeada de libros toda mi vida, por lo tanto, el arte de escribir ha marcado, desde siempre, mi camino.

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