La realidad de los matrimonios forzados es invisible para muchas personas. La falsa creencia de que ‘esto sólo ocurre en según qué países’, evita tomar conciencia de ello. Pero, de hecho, está pasando al lado de casa y mucho más a menudo de lo que pensamos. Personas como la Carme, autora de este artículo, trabajan de forma organizada para reducir esta lacra.

 

Desde el momento que atenta contra los derechos humanos de la mitad de población, el Matrimonio Forzado (MF) impacta de una manera más o menos directa pero igualmente devastadora contra todos y cada uno de los Objetivos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible (ODS) y obstaculiza -de hecho, impide- su cumplimiento. Veamos primero de que se trata: de la unión entre dos personas en la que al menos una de ellas -en la inmensa mayoría de los casos la mujer- no ha otorgado su pleno y libre consentimiento, sino que ha sido coaccionada físicamente, sexualmente, emocional y psicológicamente por la familia y su entorno. Cuando la persona obligada a casarse es menor de edad, nos referimos a Matrimonio Infantil o Prematuro, de acuerdo con la definición de UNICEF: toda unión formal o informal entre un menor de 18 años y un adulto o entre dos menores.

Es una de las manifestaciones más duras de violencia machista -niñas, adolescentes y jóvenes de todo el mundo obligadas a casarse contra su voluntad- que a la vez y por eso mismo se convierte en causa y efecto de desigualdad de género y factor de retraso global en perpetuar un sistema patriarcal basado en la subordinación de la mujer a la voluntad del padre, el marido o el grupo comunitario. Reducida a la función doméstica y con una disminución flagrante de las oportunidades de formación y obtención de recursos propios, ve frustrado su proyecto de vida y permanece bajo la dependencia ajena como eterna menor de edad. Esto repercute negativamente en su dignidad, libertad, salud y bienestar personal pero también en el progreso colectivo ya que se pierde el enorme beneficio de las aportaciones femeninas en la toma de decisiones para el cambio y la transformación social.

Es por esta doble vertiente de una violencia personal inadmisible y de un ataque a la línea de flotación de todo proceso de desarrollo que sea justo, inclusivo y sostenible, que el MF contradice la esencia y la hoja de ruta de los ODS. De hecho, así lo ha entendido Naciones Unidas que lo ha incorporado con nombre propio en la Agenda 2030:

Objetivo número 5: «Lograr la igualdad entre los géneros y apoderarse todas las mujeres y las niñas». En su meta 3 conmina a eliminar las prácticas nocivas como la Mutilación Genital Femenina y el Matrimonio Infantil. Un gran paso porque la incidencia es elevada: Según datos de UNICEF en la pasada década había 700 millones de mujeres casadas antes de cumplir dieciocho años, 250 de las cuales antes de los quince. Y si no se revierte la tendencia, el pronóstico para el 2020 es de que 150 millones más de niñas o jóvenes se incorporarán a la funesta estadística. Se calcula que doce millones de niñas son obligadas a casarse cada año antes de llegar a los 18. Y ahora, la pandemia ha agravado la situación al provocar la interrupción de muchos programas de sensibilización y erradicación del MF.

Veamos la relación del MF con otros ODS:

Objetivo número 1 y objetivo número 2: Erradicar la pobreza y el hambre en el mundo». Aunque no es la causa directa, la pobreza juega su rol en los MF. Se constata que en los hogares económicamente más vulnerables las hijas son entregadas antes en matrimonio y al contrario donde se genera una oportunidad de vida digna, las uniones impuestas tienden a reducirse. Es comprensible: el cambio de mentalidades precisa de condiciones favorables para expresarse y consolidarse.

Objetivo número 3: «Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos y a todas las edades». En especial cuando se refiere a reducir la tasa de mortalidad materna y poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y de menores de 5 años. ¿Y eso? Porque los embarazos en niñas y jóvenes menores de 18 comportan un alto riesgo para la vida de la madre y el bebé. El peligro de que el bebé muera antes de cumplir un año es un 60% más elevado y en caso de vivir tiene más posibilidades de sufrir desnutrición, bajo peso y problemas de desarrollo físico y cognitivo (fuente: OMS y Unicef).

Objetivo número 4: «Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos». En los países y sociedades de fuerte incidencia del MF, se produce un fatal círculo vicioso: con el matrimonio se interrumpe de forma prematura los estudios de las jóvenes y esta falta de formación merma su autonomía y capacidad para oponerse al matrimonio. «Queremos libros, no maridos» es uno de los eslóganes de las activistas contra esta práctica.

Objetivo número 8: «Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible y el trabajo digno para todos». En su meta número 7 se refiere explícitamente a adoptar medidas para erradicar el trabajo forzado y poner fin a las modernas formas de esclavitud, una de las cuales es el MF. En la meta 8, insta a proteger los derechos laborales y promover un entorno de trabajo seguro para todas las personas trabajadoras, incluidas las migrantes, en particular las mujeres migrantes y las personas con empleos precarios. En este aspecto todos los esfuerzos realizados para garantizar una mayor inclusión laboral y social -y en consecuencia una mayor autonomía personal- son positivos y necesarios a la hora de poner fin a la tradición nociva del MF.

Objetivo número 10: «Reducir la desigualdad en y entre países». En la meta 2 habla de potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión, situación económica u otra condición. Y en la meta 3 de garantizar la igualdad de oportunidades y reducir la desigualdad de los resultados, incluso eliminando las leyes, políticas y prácticas discriminatorias y promoviendo legislación, políticas y medidas adecuadas al respecto. Cuando una joven o una adolescente enfrenta la amenaza de un MF (y ahora nos referimos a los países del norte) lo hace en un contexto que a menudo la discrimina en función de tres elementos clave: 1) por su origen y cultura, 2) por el hecho de pertenecer a un segmento económicamente desfavorecido, 3) por su «condición» de mujer que conlleva toda una flagrante marca de desigualdad. Tal y como señala este objetivo, la eliminación del MF pasa también por una exitosa inclusión social, económica y política de las adolescentes y jóvenes en riesgo.

Objetivo número 16: Promover sociedades pacíficas e inclusivas para lograr un desarrollo sostenible, proporcionar acceso a la justicia para todas las personas y desarrollar instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles». En las dos primeras metas apuesta para reducir todas las formas de violencia para la población en general y para los niños. Es evidente que el MF -y aún más cuando es precoz o infantil- es una manifestación de violencia y que mientras se mantenga vivo no podemos hablar de «sociedades pacíficas».

En cuanto al resto de objetivos de tipo económico y medioambiental, la vinculación con los ODS se produce por la ecuación innegable entre apoderamiento de las mujeres y progreso social al que ya nos hemos referido al principio. Si ellas no desempeñan un papel activo y reconocido, no se producirá una gestión sostenible del agua y del saneamiento, ni se accederá a una energía limpia, ni se avanzará en innovación, ni en ciudades inclusivas, ni se hará el uso adecuado de los recursos naturales, ni se detendrá la degradación del suelo y de los océanos, ni se combatirá el cambio climático … Es prioritario poner fin a esta violencia patriarcal que a pesar de permanecer invisibilizada tiene consecuencias -negativas- de grandes dimensiones.


Carme  Autora: Carme Vinyoles Casas, secretaria de la asociación Valentes i Acompanyades


Sobre este tema se puede ver también: Potencia y fragilidad de @fbrunes

Sobre l´autor

Més articles

Ciutat Nova: Revista trimestral donde descubrimos y compartimos historias y proyectos inspiradores y cercanos para fortalecer #vínculos positivos. #diálogo

0

Finalizar Compra